AUTOEFICACIA Y COMPORTAMIENTO l
AUTOEFICACIA Y COMPORTAMIENTO l
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LA AUTOEFICACIA ESTIMADA Y EL COMPORTAMIENTO
Eficacia según la RAE: es la capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera, en este caso sobre nosotros mismos (autoeficacia) o sobre nuestros planes deseados.
Desde la infancia los niños y adolescentes, evitarán situaciones o tareas, que piensen exceden sus capacidades, y afrontarán aquellas que
consideren capaces de controlar.
Cuanto más alta sea la autoeficacia, más vigorosos y perseverantes serán sus esfuerzos; siempre y cuando hayan incentivos para hacerlo.
Quiénes
se autoevalúan como incompetentes e ineficaces, y tienen duda sobre
su capacidad para hacer frente a una circunstancia difícil o
amenazante, experimentarán malestar, se esforzarán menos o
abandonarán el intento al enfrentarse a las dificultades, y a la
perseverancia que les plantean los objetivos de cambio, (por ejemplo
en comportamientos de salud, iniciación temprana a la bebida, el cigarrillo, etcétera..).
En cuanto a la resistencia al dolor, viene influenciada por la historia de aprendizaje personal, en caso de dolor, si este aprendizaje es firme y exacto se expresara de manera natural
En la medida, en que este aprendizaje por imitación desde la infancia, sea el debido, el afrontamiento de una dificultad, un problema, una enfermedad, una pérdida, un conflicto o una situación de emociones encontradas, será mejor gestionado.
"Enfrentarán
los retos de manera más segura, perseverarán en sus esfuerzos,
tendrán menos pensamientos generadores de estrés; y serán capaces
de focalizar su atención hacia las actividades de afrontamiento, más
que hacia las sensaciones dolorosas.
Prevenir las recaídas y volverse a levantar después de cada una de ellas.
Los que tienen una alta autoeficacia suelen considerar las recaídas como incidentes pasajeros, que no les impide restablecer el control e insisten en el intento, al contrario de los que se autoevalúan como incapaces que ni siquiera intentan el cambio de conducta.
No desanimarse por los fracasos:
Cuando la autoeficacia es firme y está construida a partir de los éxitos personales, es menos probable que algún fracaso ocasional la socave; y puede ser atribuido a factores externos, esfuerzo insuficiente, o fallo en el método utilizado, expresan los autores.
El control del estrés y la adversidad:
La autoeficacia para dominar las fuentes de estrés y los incidentes críticos, influye en el hecho de que las evalúen como un perjuicio, o por el contrario, como un reto; lo que hace que se sientan animados y persistan en el empeño de afrontar la adversidad, o que huyan espantados porque se sientan vulnerables e incapaces de enfrentarse a la adversidad.
Dominar
el miedo y la ansiedad:
La
autoeficacia frente a situaciones desconocidas, o que puedan acarrear
resultados nocivos o tóxicos, influye en los sentimientos de miedo, o ansiedad, que puedan despertar las diversas circunstancias y los conflictos internos que alteran los estados de ánimo.
Si piensan que son competentes en el control de la situación (previniendo, suprimiendo o reduciendo el impacto), se reducirá la ansiedad y el miedo.
La autoeficacia y la adrenalina.
Los altos niveles de autoeficacia ante circunstancias adversas, determinan en los sistemas fisiológicos un nivel bajo de liberación de catecolaminas en sangre, mientras que la evaluación de ineficacia se acompaña de una actividad endocrina y autonómica aumentada.
A medida que
se sienten más capaces a través del modelado, (por ejemplo los niños
o jóvenes con fobias), de afrontar las situaciones temidas, disminuye
la liberación de catecolaminas, mejorando la sintomatología y la clínica en general.
Neurociencia Afectiva y la toma de decisiones























