Crea tu propio sistema de organización que se adapte a ti, sin rigidez
Después de conocer distintas herramientas para: la organización del tiempo sin estrés, mejorar la concentración sin agobiarte, métodos para vaciar la mente antes de iniciar proyectos, el poder de la priorización y el uso de los sistemas para visualizar la productividad, puede surgir una duda lógica:
¿Tengo que aplicar todo esto a la vez?
La respuesta es no.
Organizarse no es adoptar un método perfecto, sino crear un sistema que encaje con tu energía, tu trabajo y tu momento vital. Lo que hoy te funciona, puede que dentro de seis meses necesite ajustes, y eso no es un fallo: es adaptación.
En este último artículo vamos a ver cómo combinar las técnicas que ya conoces de forma flexible: elegir qué mantener, qué simplificar y qué soltar según tu estilo de vida. Sin rigidez, sin culpa y sin intentar convertir tu día a día en un sistema imposible.
Porque el mejor sistema de organización es el que se adapta a ti, no el que te persigue.
Puedes combinar diferentes técnicas según el tipo de tareas que tengas que hacer:
Puedes mantener tu programación general en material visual, sea físico o digital, como un mapa general; y utilizar una app o agenda física, para los detalles diarios, lo cual es una forma poderosa de organizarte.
Sugerencia para tu agenda al inicio de un nuevo año
La clave está en la flexibilidad y la revisión periódica.
Time Blocking o bloques de tiempo, para planificación diaria.
Pomodoro para tareas intensivas (como estudiar, planificar o investigar).
GTD o lista de tareas, para mantener un sistema de organización general.
Complementa con el método Ivy Lee para elegir las tareas clave de cada día.
Integrar Kanban, rocas y mapas visuales en un solo sistema esto ayuda a visualizar el progreso en los proyectos, identifica las "rocas" cosas pendientes por hacer que pueden obstaculizar el desarrollo del proyecto, y permite dar un vistazo global, lo cual mejora la estructura y el procesamiento cerebral de la información (cerebro visual).
La alegoría de las rocas y las tareas pendientes viene de la agenda Franklin uno de los personajes más eficaces y productivos de la historia, Benjamin Franklin, puedes profundizar en esto si te interesa el tema.
Organizarte no es agobiarte, pero quién no controla no gestiona. Organizarte y planificar es dejar espacio para vivir la vida según tus prioridades. Si tu sistema te ayuda a avanzar con menos tensión y más claridad, ya está cumpliendo su función.

Ideas creativas para resaltar tareas pendientes según importancia, en tu sistema visual:
1. Uso de colores para codificar las tareas
Por prioridad:
Rojo: Tareas urgentes e importantes (¡atención inmediata!).
Naranja: Tareas importantes, pero no urgentes.
Amarillo: Tareas urgentes, pero no críticas.
Verde: Tareas completadas.
Por categoría:
Azul: Trabajo.
Morado: Desarrollo personal (ejemplo rutina de ejercicio).
Rosa: Proyectos a largo plazo (ejemplo planificar, investigar).
Gris: Pendientes que pueden esperar.
Cómo aplicarlo: Usa marcadores o post-its de colores para que las categorías sean fáciles de identificar de un vistazo.
2. Iconos o dibujos simbólicos
Dibuja pequeños símbolos al lado de las tareas para representarlas visualmente:
💡 = Idea o tarea creativa.
📚 = Estudio o aprendizaje.
🏋️ = Actividad física.
🛠️ = Proyecto o tarea técnica.
🕒 = Plazo crítico.
Ventaja: Hace que el mapa visual sea más atractivo y te ayuda a identificar rápidamente el tipo de tarea a realizar.
3. Efecto "roca" personalizado
Cuando una tarea se convierta en "roca," es decir que no la haz completado o realizado, usa un marcador más grueso para rodearla y escríbela en una esquina especial del mapa visual, como recordatorio constante.
4. Espacio de motivación
Añade frases motivadoras, citas o recordatorios personales, como:
“Las rocas construyen montañas.” tareas incompletas.
“Haz hoy lo que importa.”
“Cada tarea terminada es un paso más cerca a mis metas.”
5. Líneas de progreso
Traza líneas para tareas largas o proyectos en curso.
Ejemplo: Si estás estudiando, dibuja una línea con hitos de tareas completadas y márcalas a medida que avances.
6. Espacios temáticos
Dedica una sección a tus pendientes semanales, otra para tus objetivos mensuales y otra para los logros alcanzados; esto lo puedes realizar en una agenda física o digital, lo cual se debe revisar periódicamente.
Logros: Escribe cada tarea o proyecto completado en un color brillante como una celebración visual.
7. Adhesivos y gamificación
Usa stickers o pegatinas, como recompensas por completar tareas o bloques:
⭐️ = Tarea clave completada.
🏆 = Semana productiva.
Puedes motivarte estableciendo metas, como: "10 estrellas = un día de descanso especial."
8. Temporizadores visuales
Si usas Pomodoro, dibuja relojes pequeños al lado de las tareas donde puedes sombrear o tachar los intervalos que completes.
9. Tareas del día o mantra
Crea un espacio en el centro del mapa visual para las 6 tareas diarias de Ivy Lee.
Escribe allí tu mantra o recordatorio del día, como por ejemplo: Hoy haré lo que importa primero
Herramientas complementarias
Post-its: Fáciles de mover entre bloques o columnas.
Cinta washi: Úsala para dividir si usas medios físicos como una cartulina en secciones con estilo.
Rotuladores fluorescentes: Destacan tareas especiales o deadlines.
También te puede interesar estos temas relacionados
- Autocontrol y Planificación
- Neurociencia Afectiva y la toma de decisiones
- Repercusión de las emociones en la salud
- Regulación Emocional según el psiquiatra Alexander Lowen
- Regular los Estados de Animo Modelo Thayer
- La Mente Maestra: Regulación Emocional, Estrategia y las Claves para la Conducta Productiva














