• LA MENTE

    La mente es producto de la actividad eléctrica cerebral.

  • LOS PENSAMIENTOS

    Aquietar la mente, redirigir los pensamientos para hacer a la acción más eficaz.

  • Equilibrio

    Equilibrio entre pensamiento, palabra y acción, es armonía.

  • ARMONÍA

    La armonía es sosiego y serenidad.

  • FLUIR

    El momento es ahora.

Diabetes mellitus: lo que debes saber y cómo cuidarte

12/5/26 0 comments

 


Diabetes mellitus como título y aparatología para medir  la glucosa


Diabetes mellitus: lo que debes saber y cómo cuidarte



La diabetes mellitus es una de las enfermedades más frecuentes en el mundo actual, pero también una de las que más ha cambiado gracias a los avances médicos, la educación y los nuevos tratamientos.

Muchas personas piensan que la diabetes “solo es azúcar alta”, pero en realidad es una enfermedad metabólica que puede afectar al corazón, los riñones, los ojos, los nervios y la circulación si no se controla adecuadamente.

Hoy sabemos mucho más sobre cómo prevenir complicaciones y cómo vivir bien con esta patología.

En este artículo encontrarás diferentes formas de cuidarte y recuerda en caso de duda consulta a tu médico.


¿Qué es la diabetes?


La diabetes ocurre cuando la glucosa (azúcar) se mantiene elevada en la sangre durante mucho tiempo.

La glucosa es la principal fuente de energía del cuerpo y proviene principalmente de los alimentos. Para que pueda entrar en las células y ser utilizada correctamente, el organismo necesita una hormona llamada insulina, producida por el páncreas.

Entonces cuando:

  • el cuerpo produce poca insulina,

  • no produce suficiente,

  • o la insulina no funciona bien,

la glucosa se acumula en la sangre.


Tipos principales de diabetes


Diabetes tipo 1


El cuerpo deja de producir insulina porque el sistema inmunitario ataca las células del páncreas.

Suele aparecer en personas jóvenes, aunque puede presentarse a cualquier edad.

Necesita tratamiento con insulina.


Diabetes tipo 2


Es la más frecuente.

El organismo todavía produce insulina, pero esta funciona peor. Con el tiempo, el páncreas puede agotarse.

Se relaciona especialmente con:

  • sobrepeso y obesidad

  • obesidad abdominal,

  • sedentarismo,

  • estrés crónico,

  • mala alimentación,

  • antecedentes familiares,

  • hipertensión arterial,

  • colesterol elevado.


Actualmente muchas personas jóvenes también desarrollan diabetes tipo 2 debido al estilo de vida moderno.


Diabetes gestacional


Aparece durante el embarazo.

Generalmente mejora después del parto, pero aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en el futuro.


Síntomas más frecuentes


La diabetes puede desarrollarse lentamente y algunas personas no presentan síntomas durante años.

Los síntomas más comunes son:

  • Mucha sed.

  • Orinar frecuentemente.

  • Cansancio.

  • Hambre excesiva.

  • Visión borrosa.

  • Pérdida de peso sin explicación.

  • Infecciones repetidas.

  • Heridas que tardan en cicatrizar.

  • Hormigueos en pies o manos.


¿La diabetes siempre produce síntomas?


No.

Muchas personas descubren que tienen diabetes en un análisis rutinario.

Por eso es importante hacerse controles periódicos, especialmente si existen factores de riesgo.


Dos ojos en alegoría de precaución


Señales de alarma que requieren atención médica



Si tienes el diagnóstico y tomas tratamiento consulta lo antes posible si aparecen:

  • sed intensa,

  • vómitos,

  • dolor abdominal,

  • respiración rápida,

  • somnolencia,

  • confusión,

  • glucosas muy elevadas,

  • heridas infectadas que no sanan,

  • dolor en el pecho,

  • pérdida brusca de visión.


¿Por qué es importante detectarla?


Porque la glucosa elevada durante mucho tiempo puede dañar lentamente los vasos sanguíneos y los nervios.

La diabetes mal controlada aumenta el riesgo de:

  • Infarto.

  • Ictus.

  • Enfermedad renal.

  • Problemas de visión.

  • Neuropatía diabética.

  • Mala circulación.

  • Problemas en los pies.


Pero controlar la diabetes reduce muchísimo estas complicaciones.


Factores de riesgo


Tienes más riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 si:

  • Hay antecedentes familiares.

  • Tienes obesidad abdominal.

  • Haces poco ejercicio.

  • Tienes hipertensión.

  • Tienes colesterol o triglicéridos altos.

  • Duermes mal.

  • Sufres estrés crónico.

  • Has tenido diabetes gestacional.

  • Presentas hígado graso.


¿Cómo se diagnostica?


El diagnóstico se realiza por clínica (síntomas) y con análisis de sangre.

Las pruebas más frecuentes son:

Glucosa en ayunas


Mide la glucosa tras un ayuno de al menos 8 horas previo a el examen.

Hemoglobina glucosilada (HbA1c)


Refleja el promedio de glucosa de los últimos 2-3 meses.


Sobrecarga oral de glucosa


Se usa especialmente en embarazo o casos concretos.


Prediabetes: una señal de alerta importante


La prediabetes significa que la glucosa está más alta de lo normal, pero aún no alcanza valores de diabetes.

Es una etapa muy importante porque:

  • muchas personas pueden evitar o retrasar la diabetes,

  • y mejorar su salud cardiovascular.


Con cambios adecuados en alimentación, ejercicio y peso, algunas personas logran normalizar los valores.


¿La diabetes tiene cura?


Actualmente la mayoría de los casos no tienen una “cura definitiva”, pero sí puede controlarse muy bien.

En algunas personas con diabetes tipo 2, especialmente en fases tempranas, la pérdida de peso y los cambios intensivos del estilo de vida pueden llevar a una remisión metabólica y mejoría de los síntomas.

Eso significa que la glucosa puede volver a niveles normales durante un tiempo sin necesidad de medicación o con menos tratamiento.

Y recuerde en caso de duda consulte a su médico de confianza.



Lápiz y papel tome nota
TOME NOTA


Lo más importante para cuidarte si tienes diagnóstico de diabetes




1. Alimentación saludable


No se trata de “dejar de comer ”.

Se trata de aprender a equilibrar:

  • carbohidratos,

  • proteínas,

  • grasas saludables,

  • fibra,

  • horarios,

  • porciones.


La dieta mediterránea es una de las más recomendadas.

Aquí te dejo unos artículos sobre nutrición y conceptos esenciales que debes saber, y cómo medir las porciones correctas en tu dieta,  para aprender a cuidarte mejor.

Y si quieres profundizar en el tema de los horarios adecuados,  y saber cuándo comer para cuidar tu metabolismo y controlar tu peso, te dejo este otro artículo sobre crononutrición uno de los pilares de la alimentación consciente.



Alimentos recomendados en la diabetes mellitus, frutas, verduras, frutos secos, harinas integrales, aceite de oliva


Alimentos recomendados


  • Verduras.

  • Legumbres.

  • Frutas enteras.

  • Pescado.

  • Aceite de oliva.

  • Frutos secos.

  • Cereales integrales.

  • Proteínas magras.


Alimentos que conviene limitar


  • Bebidas azucaradas.

  • Ultraprocesados.

  • Bollería industrial.

  • Exceso de alcohol.

  • Azúcar añadido frecuente.

  • Harinas refinadas en exceso.


Personas realizando ejercicios, estiramientos, caminatas, bici y natación

2. Movimiento y ejercicio


No hace falta comenzar con entrenamientos extremos.

Caminar regularmente ya produce beneficios importantes.

Se recomienda combinar:

  • Ejercicio aeróbico.

  • Fuerza muscular.

  • Movilidad.

  • Reducción del sedentarismo.

La actividad física mejora sensibilidad a la insulina, ayuda a bajar la glucosa, mantiene la masa muscular, la presión arterial y los lípidos; con lo cual protege el corazón, además mejora el estado de ánimo y el sueño reparador.


Aquí te dejo un artículo si quieres profundizar en el tema del sedentarismo y de que forma influye a largo plazo en el organismo.


3. Dormir mejor


Dormir mal influye en:

  • el apetito,

  • el cortisol,

  • el aumento de peso,

  • la resistencia a la insulina.

El sueño es una parte importante del tratamiento.

En este artículo encontrarás como influye el insomnio en nuestra salud en general, y recomendaciones para mejorar el sueño reparador.


4. Reducir el estrés crónico


El estrés continuo aumenta hormonas como:

  • cortisol,

  • adrenalina,

  • noradrenalina,

que pueden elevar la glucosa y favorecer inflamación.

Por eso la gestión emocional también forma parte del cuidado de tu metabolismo.

Si te interesa el tema te dejo este artículo sobre estrés y salud, todo lo que debes saber y cómo gestionarlo para disminuir su impacto en el  organismo.


5. Revisiones médicas periódicas


Aunque la persona se encuentre bien, es importante revisar:

  • glucosa,

  • HbA1c,

  • tensión arterial,

  • colesterol,

  • riñón,

  • pies,

  • ojos,

  • peso,

  • circunferencia abdominal

  • Y las pruebas pertinentes según el caso después de un examen clínico completo general y específico.


Nuevos tratamientos: lo que ha cambiado en los últimos años

La medicina ha avanzado muchísimo.

Antes el tratamiento se enfocaba casi solo en bajar el azúcar. Ahora también se busca proteger:

  • el corazón,

  • los riñones,

  • el peso,

  • la calidad de vida.


Los medicamentos modernos han cambiado el tratamiento

Un tipo de medicamento ayuda a:

  • controlar glucosa,

  • disminuir apetito,

  • favorecer pérdida de peso,

  • proteger el sistema cardiovascular.

Otro tipo:

Ayudan a eliminar glucosa por la orina y han demostrado beneficios importantes para:

  • insuficiencia cardíaca,

  • enfermedad renal,

  • protección cardiovascular.

Vivir bien con diabetes es posible


La clave está en:


La diabetes no define a la persona, pero sí requiere aprender a escuchar al cuerpo y cuidarlo de manera más consciente.


Resumiendo


La diabetes mellitus es una enfermedad frecuente, compleja y silenciosa, pero también una de las patologías donde más impacto tienen los hábitos saludables y los avances médicos modernos.

Comprender qué ocurre en el organismo ayuda a tomar mejores decisiones diarias.

Hoy sabemos que controlar la diabetes no significa únicamente bajar la glucosa: significa proteger el corazón, los riñones, la circulación, el cerebro y la calidad de vida a largo plazo.

Con información adecuada, prevención y tratamiento individualizado, muchas complicaciones pueden evitarse y la persona puede mantener una vida activa y saludable.


Hasta el próximo artículo...


También te puede interesar estos temas relacionados

  1. Autocontrol y Planificación
  2. Neurociencia Afectiva y la toma de decisiones
  3. Estrés y salud: síntomas, consecuencias y tratamiento basado en la evidencia científica

  4. El Vínculo Vital: Emoción, Estrés y la Arquitectura de la Salud (Psiconeuroinmunología)

  5. Regulación Emocional según el psiquiatra Alexander Lowen
  6. Regular los Estados de Animo Modelo Thayer
  7. Ejercicios Bioenergéticos I: aprende a enraizarte y liberar tensión
  8. Ejercicios Bioenergéticos III: desbloquea zonas anatómicas y libera tensiones crónicas.
  9. La respiración: motor biológico que desbloquea tu energía y te lleva a la calma
  10. El hábito de ponerse en forma El ejercicio físico (aumenta la energía y reduce la tensión).



Firma gtcuentasalud




  

El impacto de la ira, la rabia y el rencor en el sistema cardiovascular

7/5/26 0 comments



Persona iracunda mostrando como influye en el corazón y vasos sanguíneos


El impacto de la ira, la rabia y el rencor en el sistema cardiovascular



Generalmente no  piensas que la presión arterial y las emociones se relacionen,  sin embargo, la ciencia ha demostrado con estudios clínicos que la hipertensión y los trastornos anímicos como la ansiedad o la depresión están conectados y pueden influirse mutuamente.

Aquí te dejo el link si quieres comenzar por este artículo previo: Hipertensión arterial y estados de ánimo, una relación más cercana de lo que parece.

En este artículo comentaré sobre la ira aguda, el rencor y el resentimiento, que a largo plazo influyen negativamente en el sistema cardiovascular.

Cuando la ira no se expresa… el cuerpo lo hace


Hay personas que dicen:

"Yo no me altero… me lo guardo todo."

Pero el cuerpo no guarda silencio, se expresará de algún modo.

La ira, la rabia contenida o el rencor, cuando se mantienen en el tiempo, pueden terminar expresándose también a través del cuerpo; y muchas veces, lo hacen en forma de tensión muscular, presión alta, arritmias cardíacas, infartos e ictus (accidentes cerebrovasculares), entre otras enfermedades.

Hoy sabemos que la relación entre el estado emocional y la hipertensión es mucho más profunda de lo que parece.




Carita azul con expresión de ira



 La ira no es solo una emoción


Cuando te enfadas (aunque no lo expreses), se activa el sistema cardiovascular, tu cuerpo entra en modo alerta:

  • El corazón late más rápido (aumenta la frecuencia cardíaca) y puedes sentir palpitaciones o "el corazón en la boca"

  • Los vasos sanguíneos cambian su tono y se produce una redistribución del flujo sanguíneo.

  • La presión arterial sube, puedes sentir cefalea súbita o mareos

  • Se liberan las hormonas del estrés

 Esto es un mecanismo fisiológico  de supervivencia.

El problema no es sentir la ira. El problema es vivir con ira de forma constante, sin control emocional.


 Lo que pasa en tus arterias (aunque no lo notes)


Durante mucho tiempo se pensó que las emociones solo “afectaban” de forma indirecta.

Actualmente sabemos que el impacto emocional, no es solo psicológico, si no que también tiene efectos fisiológicos directos sobre el sistema cardiovascular. En el caso de la ira, afecta directamente a tus vasos sanguíneos.

Estudios recientes han demostrado que incluso unos minutos de enfado pueden:

  • Deteriorar la capacidad de las arterias para dilatarse

  • Aumentar la rigidez vascular

  • Alterar el equilibrio del sistema cardiovascular

Y esto ocurre aunque la persona parezca tranquila por fuera.


 Cuando lo emocional se vuelve físico


La interrelación es clara:

Cuando la ira se repite o se mantiene en el tiempo:

  • El sistema nervioso vive en alerta constante

  • La presión arterial se mantiene elevada

  • Aparece inflamación silenciosa

  • Los vasos sanguíneos se deterioran poco a poco

Es un proceso lento… pero constante.


El rencor: la ira que no se va


La rabia puntual pasa. El rencor se queda. Y ahí está el verdadero riesgo.

Porque el rencor implica:

Es como tener el sistema cardiovascular trabajando “en segundo plano”… todo el tiempo.

A largo plazo esto puede favorecer:

  • Hipertensión crónica

  • Problemas cardíacos

  • Mayor riesgo de infarto


 Un círculo que se retroalimenta


  • La ira aumenta la presión arterial

  • Y la presión arterial alta puede hacerte más reactivo emocionalmente

  • Con el tiempo, el exceso de activación del sistema nervioso simpático y de las hormonas del estrés como el cortisol, puede favorecer inflamación crónica, rigidez arterial y deterioro vascular


Lápiz y papel tome nota
TOME NOTA


 ¿Qué podemos hacer?


No se trata de “no enfadarse”. Se trata de aprender a gestionar  las emociones que sentimos antes de que el cuerpo reaccione.


La gestión emocional no es opcional en salud cardiovascular


Las intervenciones con evidencia científica incluyen:

  • Terapia cognitivo-conductual y técnicas de afrontamiento guiada por un especialista, para la reestructuración de los pensamientos, y la adquisición de habilidades en la resolución de conflictos y toma de decisiones.

  • Técnicas de regulación emocional, para disminuir la ansiedad y el estrés: Autoconocimiento para reflexionar sobre nuestras emociones y luego gestionarlas; Técnicas de relajación como la respiración consciente, la meditación, el yoga, el Tai chi, entre otras técnicas.

  • Mindfulness, es importante para buscar momentos de calma real


Incluso se plantea que el control de la ira podría:

  • Mejorar la función vascular

  • Reducir el riesgo cardiovascular a largo plazo


Cuidar tu estado emocional también es cuidar tu corazón.


El corazón no distingue entre lo físico y lo emocional. 


Hasta el próximo artículo...

Te pueden interesar estos temas relacionados



Hipertensión y estado de ánimo: una relación más cercana de lo que parece

30/4/26 0 comments


Persona tomándose la tensión arterial y la figura de un corazón en asociación con las emociones



Hipertensión y estado de ánimo


Una relación más cercana de lo que parece


Muchas veces pensamos que la presión arterial y las emociones no tienen nada que ver. Sin embargo, la ciencia ha demostrado que la hipertensión y los trastornos anímicos como la ansiedad o la depresión están conectados y pueden influirse mutuamente.


¿Cómo se relacionan?


  • Las personas con estrés, ansiedad o depresión tienen más riesgo de desarrollar presión alta.

  • A su vez, quienes ya tienen hipertensión suelen presentar con más frecuencia síntomas de tristeza, nerviosismo o dificultad para dormir.

  • Cuando la presión no está bien controlada, es más común sentir malestar emocional, lo que a veces complica seguir el tratamiento.



¿Qué ocurre en el cuerpo?


El estrés crónico activa hormonas (como el cortisol) que elevan la presión arterial y afectan el estado de ánimo.
Además, la hipertensión y la depresión comparten procesos como:

  • Alteraciones en el sistema nervioso autónomo (el que regula el corazón y la respiración).

  • Inflamación interna, que afecta tanto al corazón como al cerebro.

  • Hábitos poco saludables: sedentarismo, tabaquismo, mala alimentación o mal descanso.


Señales a tener en cuenta

👉 Si tienes hipertensión y notas cambios de ánimo persistentes (tristeza, irritabilidad, falta de energía, ansiedad), coméntalo con tu médico.

👉 Si sufres depresión o ansiedad, también conviene vigilar tu presión arterial.

La relación entre emociones e hipertensión no es una idea “alternativa”: está bien documentada en fisiología, cardiología y psiconeuroinmunología.

Cómo las emociones afectan la presión arterial



Personas sintiendo las emociones básicas sorpresa, enfado, alegría, tristeza



Cuando experimentas emociones intensas (estrés, ira, ansiedad), se activa el sistema nervioso autónomo, especialmente su rama simpática que nos prepara para  la lucha o la huida (instinto de supervivencia).

Esto produce:

  • Liberación de adrenalina y noradrenalina

  • Aumento de la frecuencia cardíaca

  • Vasoconstricción (los vasos se estrechan)

  • Elevación inmediata de la presión arterial

Si esto ocurre de forma puntual → es normal.

Si se vuelve crónico → ahí empieza el problema.


Mecanismos fisiológicos 


1. Activación crónica del eje del estrés


El eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HHA) libera cortisol de forma sostenida.

Consecuencias:

  • Retención de sodio y agua

  • Aumento del volumen sanguíneo

  • Mayor resistencia vascular

Resultado → hipertensión mantenida


2. Disfunción del endotelio


Capa de células que recubre los vasos sanguíneos y linfáticos, funcionan como un órgano dinámico que regula: 


El flujo sanguíneo

La coagulación 

Y el sistema inmunitario


El estrés emocional crónico reduce el óxido nítrico (vasodilatador arterial clave).

👉 Esto provoca:

  • Vasos sanguíneos más rígidos

  • Menor capacidad de relajación vascular


3. Inflamación de bajo grado


Emociones negativas persistentes aumentan las sustancias químicas inflamatorias  como las citoquinas inflamatorias (IL-6, TNF-alfa).

👉 Esto se asocia con:

  • Rigidez arterial

  • Mayor riesgo cardiovascular


4. Sistema nervioso autónomo desregulado


Menor actividad del sistema nervioso parasimpático, que es la parte del sistema nervioso autónomo, encargado de la relajación y la calma. Manteniéndose  el  predominio del sistema simpático.

 Marcador clave:

  • Baja variabilidad de la frecuencia cardíaca (HRV)


😡 Emociones específicas y su impacto



Esquema visual del impacto del estrés, la ansiedad y la ira sobre los órganos cuando se cronifican estas emociones


Ira (especialmente reprimida)


  • Relacionada con picos agudos de presión

  • Asociada a eventos cardiovasculares (infarto, ictus)


Ansiedad crónica


  • Elevación sostenida de la presión

  • Hipervigilancia fisiológica constante


Estrés laboral o vital prolongado


  • Evidencia científica fuerte (estudios longitudinales)

  • Asociado a hipertensión esencial


Depresión


  • Relación más compleja, pero aumenta el riesgo cardiovascular global

  • Cambios en estilo de vida + inflamación


Represión emocional


  • Interesante clínicamente: no expresar emociones también se asocia a hipertensión

  • Mayor activación interna sin descarga conductual


 Qué dice la evidencia científica



  • Estudios del American Heart Association reconocen el estrés como factor contribuyente en hipertensión

  • Meta-análisis muestran que:

    • Estrés laboral ↑ riesgo de hipertensión ~20-30%

    • Programas de reducción de estrés ↓ presión arterial (modestamente pero significativo)

  • Técnicas como mindfulness, la respiración profunda y el biofeedback han demostrado reducir presión arterial en varios ensayos clínicos


 Interpretación clínica 


En muchos pacientes no existe una sola causa:

👉 Modelo más realista:

  • Predisposición genética

  • Factores físicos (peso, dieta, sedentarismo)

  • Factor emocional crónico


Conexión entre el cerebro y la regulación emocional



Cerebro con iluminación en la corteza prefrontal, la ínsula y la amígdala; relación cerebro y emociones



  • Corteza prefrontal → regula emociones

  • Amígdala cerebral → respuesta de amenaza

  • Ínsula → percepción corporal

Cuando hay:

  • Estrés crónico

  • Mala regulación emocional

👉 la amígdala domina activación cardiovascular constante


El cuerpo y la emoción no están separados, son un sistema integrado. Antonio Damasio


Resumen


Las emociones:

  • No son la única causa de hipertensión

  • Pero sí un factor modulador potente y demostrado

Especialmente cuando:

  • Son crónicas

  • No se regulan adecuadamente

  • Se combinan con otros factores de riesgo


¿Qué puedes hacer?


Seguir el tratamiento de la hipertensión de forma regular.

Cuidar hábitos de vida: alimentación sana, ejercicio moderado y buen descanso.

✅ Practicar técnicas de relajación de tu agrado (respiración profunda, yoga, meditación, etc.).

Pedir ayuda profesional si aparecen o empeoran síntomas de ansiedad o depresión.


En conclusión: La presión arterial y las emociones van de la mano. Cuidar de tu salud mental también es cuidar de tu corazón, y mantener tu presión controlada es una forma de proteger tu bienestar emocional.


Hasta el próximo artículo....


 También te puede interesar estos temas relacionados

  1. Autocontrol y Planificación
  2. Neurociencia Afectiva y la toma de decisiones
  3. Hipertensión arterial: lo qué debes saber y cómo cuidarte
  4. Vínculo vital: emoción, estrés y la arquitectura de la salud
  5. Regulación Emocional según el psiquiatra Alexander Lowen
  6. Regular los Estados de Animo Modelo Thayer
  7. El hábito de ponerse en forma
  8. Ejercicios bioenergéticos:  usa la respiración consciente para la calma y la vitalidad
  9. Sueño e insomnio: cómo influye en nuestro estado de ánimo


Firma gtcuentasalud


 
GTCUENTASALUD © 2011 | Designed by RumahDijual , in collaboration with Online Casino , Uncharted 3 and MW3 Forum