ANSIEDAD PATOLÓGICA
El solo hecho de ser libres ya nos proporciona ansiedad:tener que escoger y la posibilidad de equivocarnos son motivos ansiógenos.
Kierkegaard
Es recomendable antes de comentar este artículo sobre la ansiedad patológica, leer estos artículos para completar la idea expresada.
ANSIEDAD PATOLÓGICA
La Ansiedad y la Salud
Es importante recalcar que el estrés o la ansiedad "considerada normal" aparece instintivamente ante cualquier situación amenazante, lo cual nos coloca en un estado de alarma que nos salvaguarda y nos ayuda en nuestra defensa personal.
Lo anómalo en los estados patológicos de ansiedad es la desproporción entre el estímulo desencadenante y la intensidad de la respuesta
Las expectativas individuales tienen un papel importante en el desarrollo y mantenimiento de lo síntomas ansiosos, en cuanto aquello que no consigue o se propone realizar; o los resultados no salieron de la forma en que las planeamos, Lo cual generalmente es así; por lo tanto los trastornos anímicos de ansiedad siempre estarán presentes.
La ansiedad desproporcionada en intensidad y mantenida en el tiempo puede provocar muchos síntomas
Desde el punto de vista psíquico la persona se siente intranquila, insegura, irritable, tensa o estresada; puede además sentir miedo ante diferentes situaciones.
Se limitan las funciones ejecutivas cerebrales como son:
La concentración
La atención
La organización cognitiva
Y también la planificación.
![]() |
| Imagen en la web |
Los síntomas físicos pueden expresarse orgánicamente según el sistema o aparato involucrado
SISTEMA RESPIRATORIO
Resumen de los síntomas físicos de la ansiedad a nivel respiratorio
-
Sensación de falta de aire o “no poder respirar” (disnea subjetiva).
-
Respiración rápida y superficial (hiperventilación).
-
Opresión en el pecho o sensación de constricción torácica.
-
Suspiros frecuentes (para “recuperar aire”).
-
Sensación de nudo en la garganta o dificultad para tragar.
-
Mareos, hormigueo o entumecimiento (efecto de la hiperventilación y alteración de gases sanguíneos).
-
Aumento de la frecuencia respiratoria acompañado de palpitaciones.
Estos síntomas no suelen deberse a un problema pulmonar estructural, sino a la activación del sistema nervioso autónomo (simpático) y a patrones de respiración ineficientes que se desencadenan ante estímulos o situaciones de alarma, dicha sintomatología de mantenerse en el tiempo a pesar de desaparecer el estímulo que lo desencadeno provoca la persistencia de la ansiedad patológica.
SISTEMA CARDIOVASCULAR
Resumen de los síntomas físicos de la ansiedad en el sistema cardiovascular
-
Palpitaciones → percepción intensa y rápida de los latidos.
-
Taquicardia → aumento de la frecuencia cardíaca.
-
Sensación de “salto” o “golpe” en el corazón (extrasístoles).
-
Presión o dolor torácico inespecífico (no coronario, pero angustiante para quién lo padece).
-
Aumento de la presión arterial en fases agudas de ansiedad.
-
Sensación de desmayo o mareo (por cambios en el gasto cardíaco y la vasoconstricción periférica).
-
Manos y pies fríos, sudoración (por activación simpática y vasoconstricción).
Todo esto se debe principalmente a la hiperactivación del sistema nervioso simpático, que libera adrenalina y noradrenalina, preparando al organismo para la “respuesta de lucha o huida”.
SISTEMA NERVIOSO
Resumen de los síntomas físicos de la ansiedad en el sistema nervioso
Sistema nervioso central y periférico
-
Cefaleas tensionales → por contracción muscular mantenida y aumento de la tensión en cuello/cabeza.
-
Mareos, sensación de inestabilidad o vértigo → relacionados con la hiperventilación y alteraciones en el flujo sanguíneo cerebral.
-
Temblores o sacudidas musculares → por hiperactivación simpática y aumento del tono muscular.
-
Hormigueo o entumecimiento (parestesias) → debido a la hiperventilación y a la alteración del equilibrio ácido-base en la sangre.
-
Hipersensibilidad a estímulos (ruidos, luces, tacto) → aumento de la excitabilidad neuronal.
-
Dificultad de concentración y sensación de “mente en blanco” → efecto de la sobreactivación de la amígdala y la menor actividad del córtex prefrontal.
-
Alteraciones del sueño (insomnio, despertares frecuentes).
En resumen: la ansiedad activa el sistema nervioso simpático y aumenta la excitabilidad cerebral, generando tanto síntomas motores (temblores, tensión) como sensitivos (hormigueos, cefaleas, hipersensibilidad) y cognitivos (dificultad para concentrarse, insomnio).
Pueden aparecer reacciones de temor que produzcan ganas de correr, sensación intensa de frío, escalofríos o temblores.
Y por último es importante tomar en cuenta en los pacientes con síntomas ansiosos, que la ansiedad patológica se asocia frecuentemente a la depresión en los trastornos mentales o psiquiátricos
SISTEMA DIGESTIVO
Resumen de los síntomas físicos de la ansiedad a nivel del sistema digestivo
Sistema digestivo
-
Náuseas o sensación de “nudo en el estómago” → aumento del tono simpático y disminución de la motilidad gástrica.
-
Dolor abdominal difuso o cólicos → espasmos del músculo liso intestinal.
-
Reflujo gastroesofágico o acidez → la ansiedad incrementa la secreción de ácido y la percepción de la acidez.
-
Diarrea → aceleración del tránsito intestinal por hiperactivación simpática.
-
Estreñimiento (en casos crónicos) → alteración del ritmo intestinal, predominio del tono simpático sostenido.
-
Flatulencia y distensión abdominal → por cambios en la motilidad y deglución de aire durante episodios ansiosos.
-
Pérdida o aumento del apetito → según el individuo, la ansiedad puede inhibir o estimular la ingesta.
En resumen: la ansiedad altera el eje cerebro–intestino. La hiperactivación simpática reduce la digestión y favorece síntomas como náuseas, cólicos y reflujo; mientras que la variabilidad en el tránsito intestinal produce tanto diarrea como estreñimiento.
Cuadro comparativo integral con los principales síntomas físicos de la ansiedad
Este esquema resume cómo la ansiedad se manifiesta físicamente en varios sistemas, siempre mediada por la activación del sistema nervioso autónomo (simpático) y la respuesta de “lucha o huida” que se activa instintivamente ante estímulos amenazantes reales o no, (en esta caso hablamos de ansiedad patológica).
En resumen
En la ansiedad patológica tenemos:
Una angustia primaria que puede ser reactiva a alguna situación estresante o percibida como amenazante
Y una angustia secundaria a enfermedades psíquicas o físicas.
Los trastornos de ansiedad tienen estímulos desencadenantes como los conflictos ambientales, los cuales son percibidos como amenazantes por las personas propensas a sufrir este tipo de alteración.
Las personas predispuestas genéticamente a padecer de ansiedad tienen más probabilidad de desarrollarla si durante la infancia experimentan situaciones que provocan ansiedad o aprenden patrones de conducta de personas inestables.
Las personas inestables se descompensan fácilmente ante situaciones triviales y lo viven con gran intensidad y subjetiva gravedad, todo esto le da a la ansiedad el carácter endógeno de la patología, con lo cual depende de:
Los factores hereditarios
Y las vivencias del sujeto, como son:
La educación familiar, los valores aprendidos, la información escolar, con sus distintos niveles y estímulos representan las diferentes experiencias durante el desarrollo de las etapas del niño.
Los trastornos de ansiedad junto con los trastornos depresivos ocupan el primer lugar de las patologías de la población total.
Y en cuanto a la ansiedad puede oscilar entre un 20% y un 25% sin contar aquellos pacientes que no acuden por ansiedad sino por síntomas provocados por el estado ansioso.
En este artículo nos referimos solamente al estado generalizado de la ansiedad.
Hasta el próximo artículo










