• LA MENTE

    La mente es producto de la actividad eléctrica cerebral.

  • LOS PENSAMIENTOS

    Aquietar la mente, redirigir los pensamientos para hacer a la acción más eficaz.

  • Equilibrio

    Equilibrio entre pensamiento, palabra y acción, es armonía.

  • ARMONÍA

    La armonía es sosiego y serenidad.

  • FLUIR

    El momento es ahora.

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Obesidad: lo que conviene saber y cómo cuidarte

5/10/26 0 comments


Persona obesa caminando por un sendero iluminado

 

La obesidad

 

Comprenderla es el primer paso para cuidar la salud



Durante mucho tiempo, la obesidad se ha explicado como el resultado de comer demasiado y moverse poco. Sin embargo, hoy sabemos que es una enfermedad crónica, compleja y multifactorial, en la que intervienen la biología, la genética, los hábitos alimentarios, la cultura, el entorno socioeconómico; el descanso, los estados de ánimo, determinados medicamentos, entre otros factores. 

No significa negar la importancia de la alimentación o la actividad física, significa reconocer que el peso corporal está regulado por muchos mecanismos y que su tratamiento no puede reducirse a decirle a una persona que tenga “más fuerza de voluntad”.

En este primer artículo de la serie sobre obesidad, veremos qué es la obesidad, por qué puede aparecer, cómo afecta a la salud y cuáles son las bases generales para abordarla; además de recomendaciones para empezar hoy mismo a cuidarte.

En próximas publicaciones  profundizaremos por separado en sus distintas causas, enfermedades asociadas y tratamientos específicos.


¿Qué es realmente la obesidad?



La obesidad es una enfermedad crónica caracterizada por una acumulación o distribución excesiva de tejido adiposo que puede perjudicar la salud.

El tejido adiposo, o grasa corporal, no es únicamente un almacén de energía. También produce: hormonas y otras sustancias que participan en la regulación del apetito, la inflamación, la sensibilidad a la insulina y el funcionamiento de distintos órganos.

Cuando la grasa corporal aumenta demasiado, se distribuye principalmente alrededor de los órganos o empieza a funcionar de forma anormal, puede favorecer alteraciones metabólicas y mecánicas. No obstante, sus efectos no son iguales en todas las personas: dos individuos con un peso parecido pueden presentar riesgos y necesidades muy diferentes.


La obesidad no se define únicamente por el peso



El índice de masa corporal o IMC se calcula dividiendo el peso en kilogramos entre la talla en metros al cuadrado:

IMC = peso ÷ talla²

De manera convencional, en adultos se considera:

  • sobrepeso: IMC entre 25 y 29,9;

  • obesidad grado I: entre 30 y 34,9;

  • obesidad grado II: entre 35 y 39,9;

  • obesidad grado III: 40 o más.

El IMC es útil como primera aproximación, pero tiene limitaciones. No distingue entre grasa y músculo, no muestra dónde se acumula la grasa ni indica por sí solo si ya existe daño en la salud.


 la valoración actual también considera:


  • El perímetro de cintura  (grasa corporal abdominal);

  • La presión arterial;

  • La glucosa y los lípidos (grasas) en sangre;

  • La función hepática y renal;

  • El sueño y la respiración nocturna (ronquidos)

  • La movilidad, la fuerza y la capacidad para realizar actividades cotidianas;

  • El bienestar emocional y la calidad de vida.


La medicina actual avanza hacia una idea sencilla: no debemos tratar únicamente una cifra, sino valorar cómo el exceso de grasa corporal está afectando a la persona.




Por qué se desarrolla la obesidad



El peso aumenta cuando durante un periodo prolongado, el organismo almacena más energía de la que utiliza en forma de grasa corporal. Pero esta explicación no aclara por qué unas personas ganan peso con mayor facilidad que otras, ni por qué resulta tan difícil mantener el peso perdido.


En la regulación del peso participan:


El cerebro, El hipotálamo y los circuitos cerebrales de recompensa

El aparato digestivo (desde la masticación del alimento, su procesamiento,  hasta su eliminación) 

La grasa corporal, 

El músculo 

Y el sistema endocrino (hormonas). 


Estos circuitos cerebrales reciben señales relacionadas con el hambre, la saciedad, el placer y las reservas energéticas.



Predisposición biológica y genética



La genética puede influir en: 


El apetito y la sensación de saciedad, 

La preferencia por determinados alimentos, 

El gasto energético,

Y la manera de almacenar grasa. 


Esto significa que las mismas condiciones ambientales no afectan a todas las personas del mismo modo.


Entorno y disponibilidad de alimentos


Vivimos en un entorno que facilita el consumo de productos muy energéticos y ultraprocesados, bebidas azucaradas y porciones grandes. Al mismo tiempo, muchas jornadas laborales, desplazamientos y responsabilidades reducen el tiempo disponible para cocinar, descansar o mantenerse activo.

El precio de los alimentos, el nivel socioeconómico, la vivienda, el acceso a espacios seguros ( lugares donde realizar actividad física  sin exponerse a riesgos reales o percibidos) y las posibilidades reales de conciliación (capacidad de compatibilizar trabajo, desplazamientos, cuidados familiares, tareas domésticas, descanso y autocuidado) todo esto también influyen. 

La obesidad no puede entenderse ignorando estas condiciones.

El entorno físico y la organización cotidiana pueden facilitar o dificultar que una persona se mueva, descanse y se alimente adecuadamente.


Sueño y estrés


Dormir poco, mantener horarios irregulares o padecer apnea del sueño, puede alterar el apetito, la sensibilidad a la insulina y la energía disponible para realizar actividad física.

El estrés crónico también puede favorecer peor descanso, alimentación emocional y menor autocuidado. La respuesta, sin embargo, varía entre personas: no todo el mundo come más ni gana peso ante el estrés.


Descanso reparador beneficios y recomendaciones.

Estrés crónico síntomas, consecuencias y tratamiento basado en la evidencia científica.


Medicamentos y enfermedades asociadas


Algunos fármacos pueden facilitar la ganancia de peso, entre ellos determinados corticoides, antipsicóticos, antidepresivos, antiepilépticos y tratamientos para la diabetes. Esto no significa que deban suspenderse: la medicación siempre debe revisarse con el profesional que la ha indicado.

Algunas alteraciones hormonales, como el hipotiroidismo o el síndrome de Cushing, aunque explican una minoría de los casos. Por ello, las pruebas se solicitan según los síntomas y la historia clínica, y no de forma indiscriminada.

La obesidad  entonces, no depende exclusivamente de decisiones individuales. 


¿Por qué cuesta mantener el peso perdido?


Cuando una persona pierde peso, el organismo interpreta que sus reservas energéticas han disminuido y activa mecanismos de defensa:

  • Puede aumentar el hambre;

  • Disminuir la sensación de saciedad;

  • Gastar algo menos de energía;

  • Alimentos muy apetecibles pueden resultar más difíciles de ignorar.


Estas adaptaciones ayudan a comprender por qué recuperar parte del peso es frecuente. No representan un fracaso personal: forman parte de la biología de una enfermedad crónica. Por eso el acompañamiento y el seguimiento a largo plazo son tan importantes.

En próximos artículos abordaremos este tema basado en la evidencia científica.




Obesidad cómo puede afectar tu salud



La obesidad no produce todas las complicaciones, pero aumenta la probabilidad de desarrollar diferentes problemas:

  • Resistencia a la insulina, prediabetes y diabetes tipo 2;

  • Hipertensión, alteraciones del colesterol y enfermedades cardiovasculares;

  • Acumulación de grasa en el hígado y, en algunas personas, inflamación y fibrosis hepática;

  • Apnea obstructiva del sueño y problemas respiratorios;

  • Artrosis, dolor musculoesquelético y limitación de la movilidad;

  • Enfermedad renal, reflujo gastroesofágico y cálculos biliares;

  • Alteraciones menstruales, síndrome de ovario poliquístico y problemas de fertilidad;

  • Mayor riesgo de algunos tipos de cáncer;

  • Depresión, ansiedad, estigma y deterioro de la calidad de vida.







Sigue estos links si quieres profundizar en lo qué debes saber sobre estas patologías y cómo cuidarte

También puede aparecer una combinación de exceso de grasa y reducción de la masa o la fuerza muscular. Esta situación, conocida como obesidad sarcopénica, puede afectar especialmente a personas mayores, con enfermedades crónicas o con pérdidas rápidas de peso.


La obesidad también puede afectar sin alterar mucho los análisis


Una persona puede presentar glucosa, colesterol o presión arterial dentro de los límites normales y, aun así, tener exceso de grasa corporal, apnea del sueño, dolor articular, dificultad para moverse o un riesgo cardiovascular elevado.

Por el contrario, otra persona con un aumento de peso menos llamativo puede acumular más grasa visceral y presentar diabetes, hígado graso o hipertensión.

Esta variabilidad explica por qué la revisión médica debe ser individualizada y no limitarse al peso ni a una sola analítica.


¿Cómo se realiza la valoración médica?



La consulta suele comenzar reconstruyendo la historia del peso: cuándo empezó, cambios recientes, intentos anteriores por rebajar, tratamientos recibidos, tipo de alimentación y actividad física.

Presencia de hambre emocional y saciedad; sueño, estrés y estado emocional; esto es importante para evaluar la salud mental y la conducta alimentaria. Y acontecimientos personales relevantes.


Examen físico completo además del peso y la talla, pueden medirse el perímetro de cintura y, cuando esté indicado,  la capacidad funcional.

Las pruebas más habituales pueden incluir glucosa, hemoglobina glucosilada, colesterol, triglicéridos, función hepática y renal. Según cada caso, se estudian la función tiroidea, el riesgo de apnea del sueño, la fibrosis hepática, la salud cardiovascular o posibles deficiencias nutricionales. No todas las personas necesitan las mismas pruebas. 




Cómo se trata la obesidad


El tratamiento busca mejorar la salud global, la función, la movilidad y la calidad de vida.

Debe adaptarse a las circunstancias, preferencias culturales alimentarias, enfermedades asociadas y posibilidades reales de cada persona.


Alimentación 


Según los últimos estudios el objetivo es reducir la grasa corporal, con lo cual sigue siendo necesario que durante un tiempo, la ingesta energética sea inferior al gasto energético total. 

La guía NICE de 2025 lo expresa así: se recomienda una alimentación nutricionalmente adecuada, flexible y adaptada a la persona, en lugar de asignar la misma cifra de calorías a todo el mundo. NICE

La meta es diseñar una dieta hipocalórica (baja en calorías), de acuerdo a la actividad física, que aporte suficientes proteínas, fibra, vitaminas y minerales.


España cuenta con sus propias recomendaciones oficiales, desarrolladas por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC). Estas guías se inspiran en la dieta mediterránea, un patrón alimentario ligado a la salud cardiovascular y a la prevención de enfermedades crónicas.


Los pilares de esta dieta son:



Alimentos recomendados en la dieta mediterránea



Hace mención la SENC en sus recomendaciones la actividad física, el descanso adecuado y la vida social, como parte integral de la salud.

La dieta mediterránea no solo es un patrón nutricional, sino también un estilo de vida cultural basado en la sostenibilidad, la cocina tradicional y la socialización en torno a la mesa.

En próximas entregas completaremos esta información con estrategias dietéticas basadas en estudios clínicos.


Nutrición: conceptos esenciales que debes saber

Clasificación de los alimentos: desde los nutrientes hasta el procesamiento

Los 4 pilares de la alimentación consciente para una perdida de peso saludable y sostenible.



Actividad física

Lo primero en valorar es qué puede hacer la persona ahora. esto es importante en la obesidad de moderada a grave. 

Hay que evaluar 

La tolerancia al esfuerzo físico, 

La movilidad articular global,

Dolor articular con los movimientos, 

El equilibrio, 

La fuerza 

Y la actividad física previa. 

A partir de la evaluación, se propondría una actividad aeróbica tolerable en sesiones que pueda repetir, junto con ejercicios de fuerza adaptada dos días por semana, e ir incrementado a tolerancia.

Caminar no tiene por qué ser la única opción si provoca dolor o limita la continuidad; La bicicleta estática y el ejercicio acuático son alternativas según la persona.

El ejercicio regular puede mejorar la presión arterial, la glucosa, el sueño, el estado de ánimo, la capacidad cardiorrespiratoria y la fuerza. Debe adaptarse a la condición física, el dolor, la movilidad y las enfermedades asociadas.


Consulta médica antes de comenzar un plan de ejercicio.

Porque es tan bueno caminar

El hábito de ponerse en forma


Conducta alimentaria y salud emocional



Valorar la salud mental y la conducta alimentaria desde el inicio permite escoger un tratamiento más adecuado.

Es fundamental explorar la relación de la persona con la comida, lo que puede facilitar el proceso. 

Cuando existe una alteración en la conducta alimentaria como la presencia de atracones, ansiedad, depresión o alimentación emocional, la atención psicológica forma parte del tratamiento y no debe verse como un complemento menor.


Medicamentos indicados para la obesidad


En algunas personas están indicados medicamentos que actúan sobre el hambre, la saciedad o la absorción de nutrientes. Los nuevos tratamientos han mejorado las posibilidades de conseguir una pérdida de peso clínicamente significativa, pero requieren prescripción, seguimiento y valoración de beneficios, efectos adversos y contraindicaciones.


Cirugía bariátrica/metabólica


La cirugía puede ser una opción eficaz en determinados casos de obesidad grave o enfermedad metabólica. Requiere evaluación multidisciplinar y seguimiento nutricional y médico permanente.

Las opciones terapéuticas se combinan según la gravedad de la obesidad y las necesidades del paciente.


Recomendaciones útiles para empezar a cuidarte



No es necesario intentar modificarlo todo al mismo tiempo. 

 


Un inicio realista puede consistir en:


  • Disminuir los dulces, las bebidas azucaradas y el alcohol;

  • Incluir más alimentos frescos y menos procesados;

  • Mantener horarios de comida  regulares;

  • Aumentar poco a poco la actividad física o el tiempo activo;

  • Incorporar ejercicios de fuerza adaptados;

  • Reducir periodos prolongados sentado;

  • Establecer un horario de sueño más regular;

  • Solicitar ayuda profesional si existen atracones, dolor, fatiga o limitaciones de movilidad.


El cambio más útil es el que puede mantenerse y convertirse en parte de la vida diaria.


Crononutrición cuándo comer para cuidar tu metabolismo, tu salud y mantener el peso de forma saludable.

Ejercicio físico Vs sedentarismo porqué es importante movernos.





Cuándo conviene consultar por obesidad



¿Cuándo conviene consultar?



  • El peso aumenta rápidamente o sin una causa aparente;

  • Existen ronquidos intensos, pausas respiratorias o somnolencia diurna;

  • Aparecen hipertensión, glucosa elevada o alteraciones hepáticas;

  • Dolor o limitación para caminar y realizar tareas cotidianas;

  • Atracones, pérdida de control o gran preocupación por la comida;

  • El peso afecta al bienestar emocional o a la calidad de vida;

  • Está considerando utilizar medicamentos o productos para adelgazar;

  • Los intentos realizados no han funcionado o el peso se recupera repetidamente.


Consultar no significa que haya que empezar un tratamiento farmacológico o quirúrgico, significa realizar una valoración completa y decidir qué ayuda puede resultar útil.


Evitar el estigma también forma parte del tratamiento


Las bromas, la culpa y la discriminación no motivan: dañan la salud mental, favorecen el aislamiento y pueden hacer que las personas eviten las consultas médicas.

Reconocer la obesidad como enfermedad no elimina la responsabilidad personal, pero la sitúa dentro de un contexto biológico y social real. 

La responsabilidad compartida permite buscar soluciones; la culpabilización suele paralizarlas.


Conclusión


La obesidad es mucho más que una cifra en la báscula. Es una enfermedad crónica compleja, en un contexto biopsicosocial.

Su valoración debe ser integral y considerar si ya existen complicaciones.

El tratamiento debe integrar alimentación, tipo de ejercicio, el descanso, apoyo conductual, medicamentos y cirugía (según el caso).

El primer objetivo no tiene que ser alcanzar un “peso ideal”, sino avanzar hacia una mejor salud, mediante cambios de estilo de vida  que puedan mantenerse a largo plazo.


Preguntas frecuentes


Preguntas frecuentes


¿La obesidad es siempre consecuencia de comer demasiado?


Existe un desequilibrio energético mantenido, pero sus causas pueden ser biológicas, ambientales, sociales, emocionales o farmacológicas. La conducta alimentaria está regulada por hormonas y circuitos cerebrales.

¿Puede existir obesidad con análisis normales?


Sí. Puede no haber alteraciones metabólicas evidentes en ese momento, aunque exista mayor riesgo futuro.

¿El IMC sirve para diagnosticarla?


Es una herramienta inicial, pero debe complementarse con otros parámetros.

¿Perder un poco de peso puede mejorar la salud?


Sí. Una reducción mantenida del 5–10 % puede producir mejoras metabólicas importantes, aunque el objetivo depende de las complicaciones y necesidades individuales. 

¿Los medicamentos sustituyen los hábitos saludables?


No. Pueden facilitar el control del apetito y mejorar los resultados en personas seleccionadas, pero se utilizan dentro de un tratamiento integral y requieren seguimiento.

¿Recuperar peso significa que el tratamiento ha fracasado?


No necesariamente. La recuperación es frecuente debido a adaptaciones biológicas. Puede indicar que es necesario revisar el plan, intensificar el apoyo o utilizar otras herramientas terapéuticas.


Hasta el próximo artículo...


También te pueden interesar estos temas y profundizar más para cuidar tu salud.


Dieta hipocalórica para el sobrepeso y la obesidad

Estrés, colesterol y salud cardiovascular 

Hipertensión y los estados de ánimo una relación más cercana de lo que parece.

El impacto de la ira, la rabia y el rencor en la salud cardiovascular.

Diabetes y hábitos saludables alimentación, ejercicio y control del azúcar desde la evidencia científica.



Fuentes consultadas


  1. Rubino F, et al. Definition and diagnostic criteria of clinical obesity: The Lancet Diabetes & Endocrinology Commission (2025).

  2. NCD Risk Factor Collaboration. Worldwide trends in underweight and obesity from 1990 to 2022 (The Lancet, 2024).

  3. Wharton S, et al. Obesity in adults: a clinical practice guideline (CMAJ, 2020).

  4. World Health Organization. Obesity and overweight.

  5. AESAN e Instituto de Salud Carlos III. Datos de sobrepeso y obesidad en España: estudio ENE-COVID.




Firma gtcuentasalud





Estrés, colesterol y salud cardiovascular: cómo las emociones también pueden afectar tus arterias

10/9/26 0 comments

 

Persona estresada se muestra la conexión entre colesterol, cerebro, corazón y arterias


Estrés, colesterol y salud cardiovascular


Cuando pensamos en colesterol alto o dislipidemia, normalmente imaginamos:

  • alimentación,

  • grasas,

  • azúcar,

  • sedentarismo.

Sin embargo, en los últimos años la ciencia ha descubierto que el estrés psicológico crónico también puede influir en la salud cardiovascular y en el metabolismo de las grasas.

Actualmente sabemos que el estrés mantenido no solo afecta la mente sino también puede alterar:

El sistema endocrino  (las hormonas), 

Producir inflamación, 

Aumentar la presión arterial, la glucosa y favorecer el daño en  las arterias.

En personas que ya tienen placas de colesterol o aterosclerosis, esto puede ser todavía más importante.



¿Qué es la dislipidemia?



La dislipidemia es una alteración de las grasas en sangre, principalmente:

  • colesterol LDL elevado (“colesterol malo”),

  • triglicéridos altos,

  • HDL bajo (“colesterol bueno”).

Con el tiempo, estas alteraciones pueden favorecer la acumulación de grasa en las arterias.


Zonas cerebrales activadas durante el estrés


¿Qué ocurre en el cuerpo durante el estrés?


Cuando una persona vive con un estrés continuo, el organismo entra en “modo alerta”, manteniendo las zonas cerebrales activadas, a pesar de a ver resuelto el conflicto (estrés agudo).

El cerebro activa varios sistemas hormonales y nerviosos:

Aumenta el cortisol, la adrenalina y noradrenalina.

Estas sustancias químicas son útiles en situaciones puntuales de alarma y peligro, pero cuando permanecen elevadas mucho tiempo pueden afectar negativamente al metabolismo y al sistema cardiovascular.


¿El estrés puede afectar el colesterol?


Sí. Diversos estudios clínicos han encontrado relación entre estrés psicológico y:

  • Aumento de los triglicéridos,

  • Aumento del colesterol LDL,

  • Descenso del colesterol HDL,

  • Mayor inflamación vascular.

Además, el estrés suele favorecer hábitos que empeoran el perfil lipídico:

  • Comer rápido y más cantidad.

  • Ansiedad por alimentos dulces o ultraprocesados,

  • Peor descanso, no sueño reparador,

  • Tendencia a realizar menos ejercicio, más sedentarismo,

  • Aumento en el consumo del tabaco, alcohol y otras sustancias psicoactivas en algunas personas.


El estrés también afecta las arterias


Hoy sabemos que la aterosclerosis no es solo “grasa pegada en las arterias”.

También existe:

  • inflamación,

  • estrés oxidativo,

  • daño vascular,

  • activación inmunológica.

El estrés crónico puede favorecer:

  • inflamación de bajo grado,

  • aumento de presión arterial,

  • daño del endotelio (la capa interna de las arterias),

  • mayor rigidez vascular.


¿Qué pasa si ya existen placas de colesterol?


Un punto muy importante. No todas las placas son iguales.

Algunas son:

  • más estables,

  • fibrosas,

  • menos peligrosas.

Otras pueden:

  • estar más inflamadas,

  • ser más vulnerables,

  • y más propensas a romperse.

Cuando existe estrés mantenido en el tiempo:

  • aumenta la presión arterial,

  • aumenta la activación simpática,

  • aumenta la inflamación,

  • aumenta la activación de las plaquetas.

Todo esto puede favorecer problemas cardiovasculares en personas vulnerables.




Estrés, inflamación y trombos


La ciencia moderna ha observado que el estrés prolongado puede favorecer un ambiente más “procoagulante”.

Esto significa:

  • mayor activación plaquetaria,

  • más inflamación vascular,

  • mayor facilidad para formar trombos en ciertas situaciones.

Por eso el control del estrés también forma parte de la prevención cardiovascular moderna.


circulo metabólico entre grasa abdominal y cortisol


La grasa abdominal y el cortisol



El cortisol elevado  (hormona del estrés) durante mucho tiempo puede favorecer:

  • aumento del apetito,

  • acumulación de grasa abdominal,

  • resistencia a la insulina,

  • glicemia inestable

  • alteración del colesterol y triglicéridos.

La grasa visceral además produce sustancias inflamatorias que empeoran aún más el metabolismo.


Diabetes Mellitus: lo que debes saber y cómo cuidarte


El sueño reparador también importa


Dormir mal afecta:

  • El cortisol,

  • la glucosa,

  • El apetito,

  • La presión arterial,

  • El metabolismo de las grasas.

Muchas personas con estrés crónico:

  • duermen peor,

  • descansan menos,

  • tienen más ansiedad alimentaria,

  • y realizan menos actividad física.


Sueño reparador



Señales de que el estrés podría estar afectando tu salud metabólica



  • cansancio frecuente, mareos,

  • ansiedad e irritabilidad frecuente,

  • hambre emocional, atracones,

  • aumento de grasa abdominal,

  • Palpitaciones, dolor de cabeza, hipertensión,

  • colesterol y triglicéridos elevados,

  • glucosa inestable,

  • insomnio,

  • sensación continua de alerta.


¿Qué puedes hacer para proteger tu corazón?



Los hábitos son el primer paso para la prevención en salud


1. Caminar, moverte o hacer ejercicio 


Incluso pequeños paseos ayudan al metabolismo y a reducir la tensión emocional.

¿Por qué es tan bueno caminar?


2. Alimentación tipo mediterránea


Priorizar alimentos naturales:

  • verduras, vegetales, hortalizas,

  • frutas,

  • legumbres,

  • Harinas y cereales integrales

  • aceite de oliva o girasol,

  • pescado, carnes blancas

  • frutos secos.

  • Evitando harinas refinadas, azúcar y sal en exceso, bollería industrial, ultraprocesados. Y recuerde es evitarlo, no es una prohibición absoluta, a menos que su médico se lo indicque.




3. Dormir mejor


El descanso es parte del tratamiento cardiovascular.


4. Reducir sedentarismo


Moverse varias veces al día ayuda más de lo que muchas personas creen.


5. Aprender a bajar el nivel de alerta


  • Utilizar la respiración lenta y profunda,

  • Hacer pausas mentales, 

  • Practicar mindfulness, meditar o cualquier otra técnica.

  • leer sobre temas que te gusten o entretengan,

  • La música y el baile ayudan mucho a relajarte,

  • Desconectarte y salir a tomar contacto con la naturaleza,

  • Realizar ejercicio regularmente.



ojos pendientes alerta con la información
 Importante



El estrés no suele ser la única causa del colesterol o triglicéridos aumentados o de la aterosclerosis, pero puede actuar como:


“acelerador silencioso”.


Especialmente cuando se combina con:

  • mala alimentación,

  • sedentarismo,

  • obesidad abdominal,

  • hipertensión,

  • diabetes,

  • tabaquismo.


Conclusión


La dislipidemia no depende únicamente de lo que comemos. El estrés, las emociones, el sueño reparador, el ejercicio y el estilo de vida, también influyen profundamente en la salud cardiovascular, el estado de las arterias y en el metabolismo.

Hoy la medicina entiende la dislipidemia y la aterosclerosis desde una visión mucho más integral:

  • metabólica,

  • inflamatoria,

  • vascular,

  • emocional.

Cuidar la salud mental también puede convertirse en una forma de cuidar el corazón.


Hasta el próximo artículo...


Te dejo estos artículos que te pueden interesar para profundizar en estos temas:


Dislipidemia, colesterol y triglicéridos altos: lo que debes saber y cómo cuidarte

¿El estrés y la ansiedad pueden subir el azúcar en sangre? Lo que dice la ciencia

Hipertensión y estado de ánimo: una relación más cercana de lo que parece

Ejercicio físico Vs sedentarismo

Ejercicios bioenergéticos: usa la respiración profunda y consciente para la calma emocional

El vínculo vital: emoción, estrés y la arquitectura de la salud


Firma gtcuentasalud






Dislipidemia: colesterol y triglicéridos altos, lo que debes saber y cómo cuidarte

16/6/26 0 comments

 


colesterol y triglicéridos altos arteria obstruida por grasas


¿Qué es la dislipidemia?



La dislipidemia es el término médico utilizado para describir las alteraciones de los lípidos (grasas) que circulan en sangre, principalmente como el colesterol y los triglicéridos elevados.


  • Colesterol LDL (“colesterol malo”)

  • Colesterol HDL (“colesterol bueno”)

  • Triglicéridos


Aunque muchas personas escuchan la frase “tengo colesterol”, en realidad el problema más importante suele ser el exceso de partículas que favorecen la formación de placas en las arterias.

Con el tiempo, estas placas pueden estrechar los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de:

  • Infarto de miocardio

  • Ictus o accidente cerebrovascular

  • Mala circulación en piernas

  • Enfermedad cardiovascular


Gran parte del riesgo puede reducirse con hábitos saludables y, cuando es necesario, con tratamiento médico.

La dislipidemia entonces es uno de los factores más importantes en la enfermedad cardiovascular, pero también es uno de los más tratables y prevenibles.

La evidencia científica actual demuestra que cuidar:

La alimentación, 

El ejercicio regular, 

Controlar el estrés 

Y seguir correctamente las recomendaciones médicas 

Puede reducir significativamente el riesgo de infarto, ictus y otras enfermedades cardiovasculares.

Es importante entonces mantener hábitos más saludables y sostenibles para proteger la salud a largo plazo.


¿Por qué es importante cuidar el colesterol?

 

El colesterol es un elemento  necesario para el organismo. 

El cuerpo la utiliza para:

  • Precursor de hormonas

  • Formar membranas celulares (función estructural)

  • Producir vitamina D (esencial para la absorción de calcio y fósforo, la salud ósea y fortalecimiento del sistema inmunitario)

  • En el hígado se convierten en  ácidos biliares (para la digestión y absorción de las grasas en el intestino delgado)

El problema aparece cuando ciertos tipos de colesterol circulan en exceso durante años.


El colesterol LDL: el más vigilado


El colesterol LDL puede depositarse en las paredes de las arterias. Si esto ocurre durante años, se forma la llamada aterosclerosis (placa que obstruye la arteria).

Por eso los médicos suelen centrarse en bajar el LDL, especialmente si existen otros factores de riesgo.


Diferencia entre el colesterol y los triglicéridos


El colesterol


Participa en funciones celulares estructurales, hormonales, digestivas, entre otras mencionadas anteriormente.


Los triglicéridos


Son una forma de almacenamiento de energía. Suelen aumentar con:

  • Exceso de azúcar y ultraprocesados

  • Consumo excesivo de harinas refinadas (en el proceso pierden la fibra y los nutrientes)

  • Alcohol en exceso

  • Sobrepeso/obesidad

  • Sedentarismo

  • Diabetes mal controlada

Cuando los triglicéridos son muy altos pueden incluso aumentar el riesgo de pancreatitis.


¿Qué síntomas producen?


Personas con síntomas al tener colesterol y triglicéridos altos mareos, fatiga reciente sin explicación, dolor en el pecho, dificultad respiratoria



La mayoría de las veces no produce síntomas por eso se conoce como un problema “silencioso”.

Muchas personas descubren que tienen dislipidemia durante una analítica rutinaria o después de un problema cardiovascular.

En casos muy avanzados pueden aparecer los siguientes síntomas y

debes consultar con un profesional de la salud:

  • Dolor en el pecho

  • Falta de aire

  • Mareos

  • Fatiga de inicio reciente al caminar

  • Antecedentes familiares de infarto precoz

  • Colesterol muy elevado

  • Mala circulación

  • Xantomas (depósitos grasos en piel o tendones) en algunas enfermedades hereditarias

  • Diabetes o hipertensión descompensada

  • Sobrepeso abdominal importante

También es recomendable realizar controles periódicos aunque te encuentres bien.

Revisión médica anual lo qué debes saber.



Factores que aumentan el riesgo


El riesgo cardiovascular aumenta cuando el colesterol y los triglicéridos elevados se combinan con:

Por eso actualmente los médicos no valoran solo el colesterol aislado, sino el riesgo cardiovascular global.


¿Qué alimentos ayudan a cuidar el colesterol?


Alimentos que ayudan a disminuir el colesterol y los triglicéridos aumentados en sangre verduras, vegetales, legumbres, pescado azul, aceite de oliva, frutos secos




La evidencia científica respalda especialmente el patrón de alimentación mediterráneo.

Alimentos recomendados


Verduras y hortalizas

Ricas en fibra, antioxidantes y compuestos protectores vasculares.

Legumbres

Ayudan a controlar colesterol, la glucosa y mejoran la saciedad.

Lentejas propiedades, beneficios y recetas fáciles cardiosaludables

Frutas enteras

Aportan fibra y antioxidantes.

Frutas del verano beneficios y recetas frescas saludables

Frutos secos

Especialmente nueces y almendras en cantidades adecuadas (el contenido en el cuenco de su mano)

Aceite de oliva virgen extra

Relacionado con protección cardiovascular.

Pescado

Proteína de alto valor biológico, contiene grasas saludables tipo omega 3, vitaminas, micronutrientes, especialmente el pescado azul que tiene mayor contenido de dichas grasas, un 5% más (salmón, sardina, atún rojo o  blanco, caballa, jurel, boquerón) además de la protección cardiovascular, mantiene la masa muscular, entre otras funciones.

Cereales integrales

Aportan fibra soluble beneficiosa para el control del colesterol.


¿Qué alimentos conviene reducir?



Alimentos ultra procesados bollería industrial


No se trata de “prohibir”, sino de disminuir la frecuencia y cantidad de ciertos productos.

Ultraprocesados


Suelen contener grasas poco saludables, exceso de azúcar, sal; y otros aditivos como conservantes, saborizantes y colorantes.

Bollería industrial


Contienen conservantes que pueden por  ejemplo  alterar el sistema hormonal  favoreciendo la inflamación, la obesidad y alteraciones metabólicas.

Bebidas azucaradas


Por su alto contenido en azúcar están relacionadas con los triglicéridos altos y la resistencia a la insulina.

Exceso de alcohol


Especialmente importante en la hipertrigliceridemia. (triglicéridos altos en sangre)

Grasas trans


De origen industrial  como las presentes principalmente en productos procesados  y frituras repetidas. Origen natural como en las carnes rojas y productos lácteos (en cantidades mucho menores). La OMS recomienda el consumo de estas grasas menos del 1% de la energía total diaria. (menos de 2 gramos al día en una dieta de 2000 calorías)

Aquí te dejo un enlace por si te interesa el tema sobre el etiquetado nutricional (cómo leer la letra pequeña de tu comida)

Y este otro sobre nutrición y los conceptos esenciales que debes saber


Pregunta frecuente: ¿El huevo está prohibido?

Ningún alimento esta prohibido, a menos que tengas cierto tipo de  alergias alimentarias; solo hay que regular la frecuencia y la cantidad del alimento si tienes patologías asociadas, que aumenten el riesgo cardiovascular.

Actualmente la evidencia científica moderna indica que, en la mayoría de personas, el huevo puede formar parte de una alimentación equilibrada, ya que aporta proteína de alto valor biológico, minerales, vitaminas y grasas esenciales.

Lo más importante suele ser el patrón dietético completo y no un único alimento aislado.


Persona haciendo ejercicio físico mejor aliado para bajar el colesterol y los triglicéridos elevados


El ejercicio físico: un gran aliado


La actividad física ayuda a:

  • Disminuir los triglicéridos y el colesterol

  • Mejorar la sensibilidad a la insulina

  • Favorecer el control del peso

  • Mejorar la presión arterial (mejor salud cardiovascular)

  • Aumentar el HDL (“colesterol bueno”)

  • Mejorar los estados de ánimo al disminuir el estrés y la ansiedad

  • Mejora el sueño reparador


Recomendaciones generales


Incluso pequeños cambios sostenidos producen beneficios.

Si quieres profundizar en este tema te dejo estos artículos con  un plan de ejercicios para principiantes.

Consulta médica antes de comenzar un plan de ejercicios y revisión anual


Carita con expresión de agobio, estrés



El estrés y la ansiedad también influyen


El estrés crónico y la ansiedad pueden favorecer:

  • Mala alimentación

  • Aumento de cortisol y adrenalina

  • Sedentarismo

  • Trastornos del sueño

  • Mayor inflamación

La salud cardiovascular no depende solo de la comida: también influyen el descanso reparador, el estado emocional y los hábitos diarios.

Regular los estados de  ánimo según el modelo Thayer



Ojos observadores precaución


¿Cuándo se necesita medicación?


Algunas personas consiguen mejorar con cambios de estilo de vida, pero otras necesitan tratamiento farmacológico.

Esto depende de:

  • Nivel de colesterol LDL

  • Riesgo cardiovascular

  • Diabetes

  • Hipertensión

  • Antecedentes familiares

  • Haber sufrido un infarto o ictus

  • Edad y otros factores


Las estatinas: el tratamiento más utilizado


Las estatinas son medicamentos ampliamente estudiados y utilizados para reducir el colesterol LDL y disminuir el riesgo de infarto e ictus.

Existen muchos mitos alrededor de ellas, pero la evidencia científica demuestra que en pacientes de riesgo elevado sus beneficios suelen superar claramente los riesgos.

Como cualquier tratamiento, deben individualizarse y controlarse médicamente.


¿Se puede revertir el riesgo?


En muchos casos sí puede reducirse considerablemente.

Cuanto antes se actúe, mayor beneficio.

La combinación de:

  • alimentación saludable,

  • ejercicio,

  • control del peso,

  • abandono del tabaco,

  • sueño adecuado,

  • manejo del estrés

  • y tratamiento médico cuando corresponde,

puede disminuir de forma importante el riesgo cardiovascular.


Lo más importante que debes recordar


La dislipidemia suele ser silenciosa, pero sus consecuencias pueden aparecer años después.

No se trata solo de “tener colesterol”, sino de proteger las arterias, el corazón y el cerebro a largo plazo.


Los pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden marcar una gran diferencia.


Hasta el próximo artículo...


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